Ingredientes:
- Kefir de leche.
- Leche (entera, semidesnatada, de almendras, de soja o de arroz)
- Un bote de cristal. Si puede ser que se cierre herméticamente.
Paso a paso:
La bacteria del kefir es la misma que la de la leche Lactobacillus acidophilus
pero además cuenta con la levadura (hongo) del kéfir Saccharomyces kefir convirtiéndola
en una bebida/alimento realmente probiótica muy parecida al yogur, aunque no
exactamente yogur.
Para prepararlo:
1.- Pon el kéfir en un tarro de cristal y rellénalo de leche
(la que más te guste). La cantidad de leche que eches depende de lo grande que
sea el kéfir.
2.- Luego ciérralo bien, tápalo con un trapo y déjalo dentro
de uno de los armarios de la cocina. Así estará a la temperatura perfecta para
trabajar y no le tocará la luz.
3.- Déjalo fermentar 24h si prefieres que tenga un efecto
laxante, y 36 si quieres que tenga uno astringente. Cuanto más tiempo lo dejes
más espeso quedará. Máximo 3 días.
4.- Finalmente cuélalo con mucho cuidado de no dañar el kéfir
y mete el resultado en la nevera. Luego podrás añadirle azúcar o fruta batida,
lo que más te guste!
Cuando hayas colado el “yogur”, pon el kefir de nuevo en el
bote de cristal y vuelve a rellenarlo de leche. Ten en cuenta que este proceso
liberará gases, así que NUNCA rellenes el bote hasta los topes.
Cuando hayas repetido este proceso varias veces verás que el
kefir habrá crecido. Cuando te sobre siempre puedes regalar la parte que te
sobre.
Parece ser que está demostrado que este "yogur” mejora el tránsito
intestinal, y que además contiene muchas bacterias “buenas” que echa de tu
tracto intestinal las “malas”, ya que restaura la flora intestinal. Además también ayuda a reforzar nuestras defensas.La verdad es que el kéfir está lleno de
propiedades muy positivas para nuestra salud.
Para los que son intolerantes a la lactosa decir que el yogur con kefir lo hacemos con leche, así que, aunque el proceso que seguimos transforma la leche y pierde la mayor parte de la lactosa, dependiendo de lo sensibles que seamos a la lactosa, puede afectarnos o no. Lo ideal es probar un poco y ver que tal nos sienta. De todas formas, es tan suave que un estudio del The Food Institute señala que reduce los síntomas de la intolerancia a la lactosa, por eso lo pueden tomar embarazadas y bebés.
Precauciones:
El kefir hay que lavarlo con agua mineral al menos dos veces a la semana.
No expongas el kefir a temperaturas más altas de 40ºC.
NO UTILICES RECIPIENTES DE METAL.
Puedes guardar el kefir en el congelador en un recipiente de vidrio o plástico con un poco de leche. De esta forma se inactivará. Cuando quieras volver a usarlo déjalo descongelar a temperatura ambiente y luego lávalo. Luego ponle un poco de leche y déjalo fermentar 24 horas. Cuélalo y desecha el resultado. La siguiente fermentación ya podrá ser usada.
Para los que son intolerantes a la lactosa decir que el yogur con kefir lo hacemos con leche, así que, aunque el proceso que seguimos transforma la leche y pierde la mayor parte de la lactosa, dependiendo de lo sensibles que seamos a la lactosa, puede afectarnos o no. Lo ideal es probar un poco y ver que tal nos sienta. De todas formas, es tan suave que un estudio del The Food Institute señala que reduce los síntomas de la intolerancia a la lactosa, por eso lo pueden tomar embarazadas y bebés.
Precauciones:
El kefir hay que lavarlo con agua mineral al menos dos veces a la semana.
No expongas el kefir a temperaturas más altas de 40ºC.
NO UTILICES RECIPIENTES DE METAL.
Puedes guardar el kefir en el congelador en un recipiente de vidrio o plástico con un poco de leche. De esta forma se inactivará. Cuando quieras volver a usarlo déjalo descongelar a temperatura ambiente y luego lávalo. Luego ponle un poco de leche y déjalo fermentar 24 horas. Cuélalo y desecha el resultado. La siguiente fermentación ya podrá ser usada.

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